¿Servicio odontológico de calidad?

¿Qué priorizamos, calidad de atención o cantidad de pacientes? – Opinión personal

Estos días en el trabajo mantuve una charla con uno de mis colegas a cerca del tiempo de trabajo. Me quedo la frase «el tiempo es dinero». Pero en la odontología se puede aplicar esta frase?, nuestras practicas suelen tener casos en los que los tiempos tienden a extenderse, ya sea por imprevistos o querer hacer un mejor trabajo, hablando de estética.

Conozco profesionales que atienden un paciente por hora. Para algunos esto es una locura, para otros lo ideal es 30′ para una operatoria. A otros les gusta tener la sala de espera llena y otros comentan que cuando esta llena, el problema es que están cobrando muy barato.

Este articulo es mera opinión mía y buscando unos artículos, preguntando y leyendo por ahí, encontré algunas cosas que me gustaría compartir con ustedes.

Una consulta odontológica privada, tiene que durar entre 20 a 40 minutos, este tiempo nos va a dar la información necesaria para hacer un buen diagnostico y plan de tratamiento. ¿Cuánto dura tu consulta? ¿Haces las preguntas pertinentes? ¿Vas directamente al grano?

Otra cosa que debemos tener en cuenta es la experiencia de cada profesional, no podemos comparar consultas, con un nobel que se recibió hace un año que con aquel que lleva diez años en profesión. Aun así no debemos subestimarnos a nosotros mismo y tener siempre los ojos bien abiertos, en nuestro primer encuentro con el paciente.

¿Y que pasa con el paciente? Y la verdad que tenemos opiniones muy variadas, hay varias personas que prefieren las cosas rápidas y al asunto que vinieron. Otros se preguntan y comparan el tiempo con la calidad de trabajo.

¿Vos que opinas a cerca de nuestros tiempos de trabajo? ¿Cómo son los tuyos? ¿Sentis que te estas descuidando en algún punto?

Lo lindo que tiene la odontología es que se puede sistematizar los procesos, desde las operatorias hasta las endodoncias, eso nos da tiempo. Pero por el afán de querer ser como robots, terminamos perdiendo algunas cosas en el camino.

¡Ya soy odontólogo! ¿Y ahora qué hago?

Este apartado es un tanto personal. Una de las grandes decisiones de nuestras vidas es saber cual es nuestro propósito y luego vienen otras igual de importantes, con quién pasaremos nuestra vida, si tendremos hijos, dónde viviremos. ¿pero qué sucede cuando ya terminamos la carrera que elegimos, aquella que nos da propósito de vida? En mi caso personal, ya soy odontóloga y ahora qué hago?

Las respuestas son conocidas ¡Querida búsquese un trabajo y manos a la obra!

Pero caminar como novato no es fácil, para algunos, o por lo menos no fue fácil para mi. En esos días tuve una intranquilidad, poca seguridad y temor. Sentí que todos mis días eran los primeros días de practica… hasta que me acostumbre.

Lo qué si aprendí de quien considero mi mentor y es mi tío, es que lo primero es transmitir seguridad y lo segundo crear un personaje. Luego lo escuche de mi mejor amigo, lo vi en mis colegas. Y la verdad es que en esos momentos «tenes que creertela»

Las personas tienen distintas personalidades, son cuatro temperamentos, de allí es la premisa de poder conocerse a uno mismo, para saber qué camino tomar y controlar las emociones. Esto nos ayudará a sobrellevar los primeros meses en el consultorio o clínica. En sí en el trabajo.

Entonces aprendí que es importante creer en uno mismo, tener confianza en lo que hace y lo que sabe. Y me puse manos a la obra.

Primero: Me dije día tras día «soy odontóloga, yo sé, yo puedo manejar la situación»

Segundo: No sale, estas nervioso, no lo puedes resolver. Ponemos pasta provisoria y que vuelva al día siguiente, consultamos con alguien que sepa más y frescos volvemos. No tengas miedo que de toda situación se aprende, sí que se aprende.

Tercero: Hacer YOGA. Aprender a controlar tu cuerpo. Es fundamental desconectarse, saber respirar y controlar el cuerpo.

Esto es tanto un pequeño recordatorio para mi y unos pequeños consejos para tí. Ciertamente la vida no es fácil, nos encontramos en todo momento resolviendo situaciones en el consultorio, brindando servicio a seres humanos que piensan y sienten como nosotros. Pero eso no quiere decir que te olvides de tí. Asi que quierete y comienza a cambiar, el temor no tiene porque robarte lo lindo de la practica odontologica.